• Raquel Villaescusa, madre, doula

¿Cómo afrontamos el segundo trimestre escolar en familia?


Volver a la rutina escolar tras las vacaciones navideñas puede resultarnos inquietante a mayores y pequeños. Aquí os exponemos unas ideas para que hacerlo nos resulte sencillo y natural.

Al final del año ya habíamos superado la adaptación a la novedad que supone para mayores y pequeños la incorporación a un nuevo curso escolar. Pero las vacaciones navideñas suponen un parón tan bienvenido como interferente en dicha adaptación, y según estamos reiniciando esta incorporación nos vemos de lleno en el segundo trimestre de escolarización, de modo que en estas fechas, y una vez de vuelta a la rutina, nos parece a todos que estamos empezando de nuevo. Así que: ¿cómo hacemos para afrontarlo y ponernos al día?

Desde luego, sin olvidar todo el trabajo previo hecho, tanto en cuestiones logísticas como en otros aspectos adaptativos, porque eso nos había proporcionado unas rutinas y una resolutividad que no nos vendría nada bien perder.

Después, darnos a todos un margen, razonable y plausible para todos, para recuperar las rutinas y la gestión de tiempos ya establecidos, teniendo presente que no es lo mismo adultos que niños, y tampoco niños mayores o pequeños.

También tener en cuenta que esta es una etapa del curso en la que se va asentando la socialización de nuestros hijos en el entorno escolar, a la vez que se van intensificando las actividades del currículum escolar, así que es un momento difícil y de mucho desgaste de energía para nuestros hijos, que sin duda repercutirá de algún modo en el contexto familiar, y para el que ellos, también sin duda, requerirán de un apoyo y una atención especiales por nuestra parte.

A los peques les va a costar más, pues todo es mucho más nuevo, pero para los mayores, aunque conocen el proceso, también les supone novedad puesto que el contexto y posiblemente las personas cambian, y por supuesto lo que están aprendiendo cada día y cómo lo están aprendiendo también es nuevo. Por tanto, como en cualquier momento de cambio para cualquier persona, lo que más necesitarán nuestros hijos es el mantenimiento de sus rutinas familiares y nuestra disponibilidad lo más permanentemente posible, así como que les verbalicemos que entendemos en qué momento se ven.

El objetivo es potenciar un buen aprendizaje de calidad y prevenir situaciones que les acerquen al fracaso escolar. Sin duda este es un momento para trabajar la prevención. Así que si aún no conoces, o quieres conocer más y mejor al tutor de tu hijo, el centro o a los profes, o quieres proponer o aclarar algún asunto, este es el momento, el momento de afianzar o establecer la relación con este entorno, para ir recibiendo un "feedback" de la trayectoria de tu hijo que te servirá de criterio para tomar decisiones y acompañar a tu hijo en esto.

Asienta la planificación ya iniciada a principio de curso y haz los cambios oportunos: horarios y lugares para el estudio, tiempos de ocio entre semana y durante el fin de semana, análisis de la compatibilidad con posibles actividades extraescolares,...

Valora y valida sus emociones al respecto. Habla con ellos. Ayúdales a reconocer y potenciar sus habilidades y talentos y a trabajar sus debilidades para que no lo sean tanto.

Aún tenemos mucho por delante, y con estas claves aplicadas a vuestra convivencia familiar seguro que podréis sostener y acompañar a vuestros hijos en la superación del curso con éxito.

Raquel Villaescusa

Madre, doula, coach familiar.

Equipo SerDoulas

#familia #niños #educación #escolarización

2 vistas