• Bea Fernández

Mi peque necesita atención temprana

Como madres y padres nuestro mayor deseo es que nuestros hijos e hijas sean felices y estén bien. Nuestra función principal como padres es precisamente apoyar que esto sea así. Pero en ocasiones necesitamos también apoyo o asesoramiento. En ocasiones nuestros hijos necesitan terapia.

¿Cómo saber si esto es así y cómo enfocar esa situación?


¿Dónde consultar una posible dificultad de nuestros hijos?

Empezamos por lo más sencillo: dónde y a quién consultar.

¿Dónde consultaríais un posible problema en el funcionamiento de cualquiera de vuestras funciones fisiológicas? ¿Acudirías a un mecánico para preguntarle por tus digestiones? ¿A una policía para preguntarle si es normal que veas manchas? ¿Preguntarías a alguien con titulación en derecho si estás masticando correctamente? Seguramente no.

Podrías valorar sus opiniones como tal, o consultarles como personas de tu confianza si conocen expertos/as que te asesoren. Pero no decidirías si tienes un problema o no en base a lo que el mecánico, la policía o la titulada en derecho te contaran basándose meramente en su experiencia personal.


Por esa misma lógica, el lugar donde consultar cualquier cuestión relacionada con el desarrollo o la salud de nuestros hijos no es un foro o un grupo en internet o presencial. Evidentemente, nos puede servir como espacio de apoyo o como primera toma de contacto respecto a lo que nos preocupa, pero nada más.

El espacio para consultar si nuestro pequeño necesita algún tipo de apoyo en su desarrollo es su pediatra, su educador/a infantil (en caso de ir a escuela infantil), un profesional sanitario en rehabilitación infantil y/o un profesional formado en desarrollo infantil (terapeuta ocupacional, logopeda, foniatra, titulados en atención temprana...)



¿Qué es la Atención Temprana?

La atención temprana es el conjunto de acciones y apoyos que se ofrecen a los niños y familias para que las diferentes áreas de desarrollo permitan ser funcionales (y felices) a esos niños, o paliar las consecuencias a nivel de desarrollo de algún problema de salud que no les permita ser funcionales totalmente, ayudándoles a alcanzar todo su potencial.

Una buena atención temprana evalúa y apoya el área ambiental (social y familiar), de salud y de desarrollo de cada niño o niña, apoyando en lo necesario mediante un equipo multidisciplinar cada una de ellas.


¿A qué edad acudimos a Atención Temprana?

El conjunto de acciones englobadas en atención temprana se desarrollan entre el nacimiento y los 6 años de edad de los niños y niñas, por ser este un periodo especialmente sensible para el desarrollo físico, social y emocional de los peques.


¿Está enfermo mi hijo por ir a Atención Temprana?

Es muy importante percatarnos de que las etiquetas pesan y facilitan poco o nada a la integración en la sociedad y al bienestar personal.


Un niño o niña que precisa de atención temprana puede, efectivamente, tener o haber tenido un problema de salud que ha dificultado su desarrollo. Pero no tiene por qué. Y, sobre todo, ten siempre en cuenta que requerir apoyo de atención temprana no es un diagnóstico y no implica más que precisar apoyo en un momento de su vida.

Todos necesitamos apoyos en nuestra vida, ¿verdad? Y no por ello somos débiles o enfermos, sino personas que buscan lo que necesitan para desarrollarse lo mejor posible.


¿He fallado como madre o padre?

Muchas más familias de las que te imaginas se hacen esta pregunta. Les cuesta asumir que su hijo o hija necesita apoyo de profesionales del desarrollo. Y es que para la aceptación de ese momento en el que nos derivan a atención temprana es fundamental cambiar ese concepto de salud o enfermedad. De estar "rotos" y que necesitemos ser "reparados".


Tu hijo necesita atención temprana, tú has buscado ayuda y profesionales para que le ofrezcan lo que necesita, y eso es lo que hacemos las madres y padres.

Tu hijo sigue siendo el mismo de ayer, de antes de tener esa hoja en la que pone que necesita atención temprana.

Lo único que ha cambiado es que iniciáis ese camino para crecer juntos apoyados por profesionales que os podrán ayudar de verdad, y no en base a lo que a ellos les ha funcionado personalmente.


El único cambio es que hay un papel que pone qué tipo de apoyo necesita tu hijo para seguir desarrollándose y que tú has decidido darle la mano en ese camino nuevo que inicia.


¿Se puede hacer mejor como madre o padre? Yo creo que no.

Le estás cuidando. Ahora, cuídate tú en ese camino.



Bea Fernández,

Madre

Titulada en Atención Temprana

Educadora Infantil