Montessori en la adolescencia

January 25, 2018

La crianza de una bebé y un adolescente te deja momentos de un batiburrillo mental muy interesante, que, como descubridora y seguidora del Método Montessori con la menor, me hizo plantearme si sería posible llevar el mismo método a la practica con el mayor en momentos de auténtico  asombro maternal en diferentes respuestas propias de la etapa.

 

Así que me puse mano a la obra con la investigación llegando a resultados muy interesantes con mejores resultados que los que pensaba, ya que el método a usar con un adolescente no es, evidentemente, el mismo que se lleva en la infancia, sino que está mucho mejor adaptado.

Realmente no hay mucha información respecto al periodo adolescente, pero Maria Montessori en sus obras abarca los periodos sensibles desde los 0 hasta los 24 años, aunque se centre más en los periodos sensibles de la infancia. Pero nos deja dos grandes regalos que tratan sobre la adolescencia:

  • “ De la infancia a la adolescencia”  y

  • “The Erdkinder and the functions of university”   (Traducido como: “El Erdkinder y las funciones de la universidad”)

Para comprender un poco mejor estas dos obras , aclarar que Maria Montessori creía fielmente en el respeto a los niños, su capacidad intelectual y que el sistema educativo se adaptase a ellos y no al revés, dado a que si se valoran sus opiniones e intereses, en vez de imponerlos, se evita mermar su potencial, al no limitarlos con un trato justo.

 

En la primera obra, que es una recopilación traducida de diferentes conferencias de María Montessori y se puede leer completa aquí la autora se refería a los adolescentes como los “recién nacidos sociales”, por todo lo que suponía esta etapa, y habla de cuando las imposiciones de las que hablamos se dan en la infancia se ven luego reflejadas en limitaciones del desarrollo, o déficit de independencia y socialización. Pero en la adolescencia se dan otro tipo de consecuencias.

En la segunda obra, que se puede leer y traducir en este enlace  trata el método utilizado en el denominado “erdkinder” que es un periodo que abarca de los 12 a los 18 años en el cual los adolescentes conviven en una granja que sirve de escuela, al tiempo que la gestionan y desempeñan tareas tanto académicas como el trabajo de la tierra.

De esta manera Maria Montessori permitía a los “niños de la tierra” comparar las enseñanzas y el esfuerzo desempeñado en la agricultura con el aplicado a nivel social, a la vez que se recompensaba su trabajo.

 

He de decir que llevar a cabo este método pedagógico, cuando no lo has hecho previamente en la infancia, no es una tarea fácil. Pero también he de reconocer que mi hijo mayor me ha facilitado siempre su crianza de manera maravillosa, y si bien no conocí Montessori hasta ser él ya mayor, ciertas negociaciones se han llevado de manera similar y el cambio, al ser beneficioso para ambos, ha sido muy bien recibido.

 

Y ¿con qué me quedo yo de estas dos obras para aplicarlo en mi terreno? Pues con una recopilación de ideas que me han facilitado mucho el trato con un adolescente, ya que parece que se nos olvida que todos hemos pasado por la misma fase de manera más o menos tormentosa.  Así que las comparto a continuación para que sean de ayuda a más familias:

En Montessori la adolescencia se ve como lo que es, un periodo lleno de cambios físicos y emocionales, que producen momentos explosivos y de confusión en los que el individuo se observa violento y excesivamente crítico, forjando su propia identidad y cuestionándoselo todo.

En esta etapa tendemos a ver a los adolescentes como personas “vagas” y es realmente difícil encontrar sus motivaciones. Pero nada más lejos de la realidad. Si nos paramos a observar, encontraremos a seres vulnerables en medio de un gran esfuerzo físico y emocional, sometidos a cambios biológicos tan trepidantes y fugaces que son realmente difíciles de asimilar.

El adolescente no puede ser tratado como un niño, pues se corre el grave riesgo de herir sus sentimientos. Si desde el infancia este método trabaja que el niño se sienta útil dentro de la comunidad como ser independiente y responsable con su propio valor, en la adolescencia este reconocimiento es aún más importante.

 

Las reglas mal establecidas, van a chocar de lleno con sus emociones, generando un caos que derive en, posiblemente, un enfado y falta de respeto hacia sus “autoridades”.

Permitir el desarrollo de sus intereses y expresarlos socialmente puede ayudar mucho en esta etapa, sobre todo la búsqueda de lo que le apasione para su futuro, ya que van siendo participes de él de manera activa.

También es una etapa de necesidad de comunicación abierta, en la que necesitan expresar mucho a nivel social, así que se puede aprovechar ese periodo sensible para fomentar el aprendizaje de otros idiomas.

Y creo que con estas pautas es más sencillo “lidiar” con la adolescencia de la manera más respetuosa y natural.

 

Y si deseas aplicar el método Montessori y no sabes por dónde comenzar, nuestra compañera Karina será una guía estupenda para esa labor.

 

Deseo que os sea de ayuda mi aportación, despidiéndome con una gran frase:

“Cuando un niño se siente seguro de sí mismo, deja de buscar la aprobación en cada paso que da”   María Montessori

                                   

  Iris D. Montesinos.

 Madre, asesora de porteo y crianza respetuosa

Equipo Serdoulas.

 

 

Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Please reload

Entradas destacadas

Carta a una mujer, de una doula

November 20, 2017

1/1
Please reload

Entradas recientes

July 24, 2019

July 4, 2019

Please reload

Archivo