Ambiente Montessori de 0 a 6 meses.

November 6, 2018

Cuando nos planteamos llevar a cabo la filosofía Montessori con nuestros hijos e hijas, rápidamente nos vienen a la mente montones de materiales y ambientes preparados en rincones de la casa, de los cuales no sabemos si vamos a poder disponer. Y si realmente comprendemos y asimilamos el legado que Maria Montessori nos dejó, llegamos a la conclusión de que esta pedagogía, y por qué no decirlo, forma de vida, está por encima de todo esto, que la base es el respeto por cada período evolutivo y que nunca debemos olvidar su máxima: “sigue al niño”.

 

Montessori divide las etapas de la vida en 4 planos diferentes, la Infancia pertenece al primer plano y está recogido entre los 0 y los 6 años, caracterizado por ser el periodo de mente absorbente.

 

Hoy trataremos el momento más inmediato de este plano, desde el nacimiento hasta los 6 meses, en el que el bebé posee una mente absorbente inconsciente y todo el aprendizaje se adquirirá a través de las sensaciones, hasta los 6 meses que se produzca lo que solemos llamar “crisis evolutiva” por primera vez coincidiendo con la introducción de la alimentación complementaria.

Crear un ambiente Montessori en esta etapa es realmente sencillo, lo único que necesita el bebé es a su madre. Con esto podríamos dar por finalizado el post! Jejeje, pero ampliaré la información.

 

Necesidades del bebé de 0 a 6 meses y Montessori

El bebé viene de estar en un ambiente totalmente protegido, como es el vientre de su madre, a encontrarse en un entorno completamente hostil. Para poder recibir y asimilar todas las sensaciones nuevas que va a experimentar tras el nacimiento, la mejor forma que tiene de hacerlo es sobre el cuerpo de su madre, que le aportará toda la seguridad que necesita para comenzar a vivir todas esas sensaciones nuevas.

 

El contacto físico y la alimentación a demanda serán las bases de esta etapa. Crear un apego seguro con sus figuras de referencia y ser alimentado a demanda en un ambiente tranquilo y familiar le permitirá hacer una adaptación gradual al medio, y como hemos dicho anteriormente, el aprendizaje se lleva a cabo a través de las sensaciones, por lo que conviene evitar la sobreestimulación. Todo esto le permitirá más adelante querer interactuar con lo que hay más allá de mamá.

 

Cómo creamos su espacio Montessori

Una vez que tenemos todo esto en cuenta, que es realmente lo más importante, podemos pensar en preparar algún material y algún ambiente  destinado especialmente al desarrollo del bebé.  La premisa de un ambiente Montessori es que sea seguro y cumpla con sus necesidades de libre movimiento, así que prescindimos de todo aquel artilugio que sea limitante del movimiento: hamacas, parques, cojines reductores… y crearemos un espacio a ras de suelo que permita moverse al bebé y no dañarse en el momento que comience a dar sus primeros giros. Puede ser un pequeño colchón en el suelo, una colchoneta, un grupo de mantas, alfombra mullida…las opciones son amplias, siempre que prime la seguridad y el desarrollo corporal del bebé. Si hay opción de colocar un espejo (con cristal de seguridad por supuesto) en este rincón, le ayudará a reconocer sus propios movimientos y a querer reproducirlos de nuevo fomentando así su autonomía física.

 

Durante los 3 primeros meses, los materiales más recomendables son los móviles, que irán cambiando según su madurez visual avanza, que he querido dividir en: Munari, Gobbi, octaedros y táctiles.

Durante las 5 primeras semanas el móvil Munari será el recomendado. Teniendo en cuenta que el bebé en estas semanas no reconoce aún colores ni profundidades, los elementos del Munari serán perfectos. Pero cualquier móvil de contrastes (blanco /negro) sobre figuras planas será apto, la facilidad de los materiales Montessori es que siempre habrá opciones a nuestro alcance para poder realizarlos.

Entre los 2 y los 4 meses pasaríamos a usar el Gobbi, que recibe su nombre por Gianna Gobbi, colaboradora de MAria Montessori.  Este móvil permite poner en práctica la percepción de profundidad que ha ido ganando el bebé, así como el comienzo a diferenciar tonalidades, por ese motivo se emplea el mismo color con diferentes intensidades.

Casi al mismo tiempo, o normalmente suele ser poco después, se puede introducir el móvil de octaedros, ya con colores primarios y brillantes y dotados de volúmenes.

A partir que aquí entran en juego los móviles táctiles. Entre los 4 y los 6 meses el bebé entrena su capacidad de manejar sus manos y llevarse los objetos a la boca, así que materiales naturales en los móviles táctiles permitirán al bebé disfrutar y trabajar al máximo la experiencia. Anillas de madera, pelota de Pikkler o cualquier material natural que se pueda colgar harán un móvil ideal.

 

A partir de este momento ponemos al alcance del bebé diferentes materiales, para promover la curiosidad, los giros, y su capacidad de conseguir lo que se proponga cumpliendo con el “ayúdame a hacerlo por mi mismo”.

 

Recordar que el contacto físico y la entrega de besos, caricias y cariño serán siempre la base.

Evitar la sobreestimulación también es importante, desde que se mantienen sentados llegando hacia los 6 meses un cesto de los tesoros suele resultar realmente interesante y activador, sin necesidad de verse rodeado de decenas de juguetes por los que decantarse. Para la etapa del gateo un rodari también puede animar al bebé a proseguir con sus logros, pero tenemos en cuenta que el espacio cumpla con sus necesidades de exploración y movimiento.

 

Los materiales, siempre que podamos, los elegiremos naturales, evitamos los plásticos, las luces y los sonidos, todo lo que haga un juguete no lo hará el niño, con lo cual lo estaremos limitando. La madera suele ser una buena opción por su facilidad de conseguirse y su capacidad de transmitir sensaciones “vivas”.

 

Así que si tenéis planteado preparar un ambiente Montessori para vuestro bebé, os animo a que os empapéis bien de la filosofía, a que simplifiquéis vuestro estilo de vida y os centréis en lo importante, que será el respeto hacia la evolución de vuestro bebé y de la mano el respeto a vuestra propia evolución. No servirá de nada tener los mejores materiales Montesori si no proveemos de un espacio seguro de actividad a nuestros bebés, y ningún espacio de actividades va a ser tan importante en este periodo como el contacto físico y manifestar el amor hacia vuestros bebés.

 

Iris D. Montesinos

Madre seguidora de M.Montessori, Integradora social,

Asesora de porteo, monitora de masaje infantil y Doula en formación.

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